3/8/07


Cada palabra me duele, parece que leas mis pensamientos… cada palabra que escribes me posiciona en un lugar aun más lejano de donde estuve antes…
Cada vez que te leo me acostumbro a soñar que estás hablando por hablar, o que no eres tú quien ahora llama mi atención con la tinta que exprimiste de tus lágrimas, porque me resulta asfixiante saber que mi corazón no cabía dentro de tu pecho… y que a mi el tuyo se me quedaba pequeño…

Me pareció que te habías descolgado de mi memoria, y anduve feliz durante unos instantes, pero en cuanto tuve oportunidad volví a llamar a la puerta de tu casa…

Había pensado que podría controlarme y que sabía lo que hacía… que solo eran simples ganas de volver a verle… pero al subir el primer peldaño, adentrándome en el portal, mi corazón comenzó a latir como si en vez de sangre por mis venas corriesen caballos desbocados… intenté tranquilizarme. Entonces me entraron ganas de echar a correr, huir, salir de allí para no volver jamás… pero ya era demasiado tarde, sabía que volvería a verle… lo sabía porque el impulso era demasiado fuerte, se había adueñado de mi…

El olor me resultaba tan familiar… las sábanas de su cama eran tan blancas como antes
Y tan dulce el roce de su voz en mis oídos… me sentía débil y extraña, estaba tan ausente dentro de mis recuerdos… me sentí cansada de olvidar…y me dediqué entonces solo a inmortalizar sutiles circunstancias allí vividas, situaciones que seguro nadie más recordaría… pequeñas señales, humildes detalles de un pasado que intenté dejar en el olvido… y que volvían a mi memoria por instantes uno tras otro…

Desgarrador sentimiento que me inunda por segundos, cada vez más penetrante, la cordura se me va agotando y podría dejarme poseer por la lujuria en cualquier momento…
La pasión se extiende por cada poro de mi cuerpo… mi respiración se acelera y mis ojos se van cerrando a la vez que mi mente imagina escenas, que solo la oscuridad y el roce de su cuerpo con el mío podrían hacerlas realidad…

De pronto vuelvo a abrir los ojos y noto que mi mano agarrada con fuerzas a la sábana, como si fuese a desgarrarla de un momento a otro, comienza a relajarse… ahora tengo miedo de no volver a verle, estoy en mi habitación y por la cabeza me pasan ideas que temo, que me vuelven loca… ideas como que quizás debería ir allí... arrasar su cuerpo hasta saciarme... llamar a su puerta, y lanzarme a su boca como si fuese lo ultimo q fuera a hacer en mi vida... empujarlo contra la pared... con la furia que llevo dentro desde la ultima jodida noticia q m dio.

Arrancarme la ropa… no sé si prefiero ir despacio y cuidar de este corazón, o prefiero gozar al máximo durante cada puta hora que me quede por estar viva, no sé si mañana tendré la oportunidad de hacerlo…y parece que cada vez estoy más convencida de exponerme al riesgo del futuro arrepentimiento, por sentir su excitado aliento... Realmente no sé si ésta sería la mejor decisión q tomase en mi vida... o el principio de otro doloroso fin... pero supongo que volveré a tropezarme con esta piedra…

La libertad no se encuentra en el horizonte, sino más allá d lo q podemos ver... esos peces de colores ven el horizonte dentro de una maldita pecera... jamás podrán alcanzar algo más allá d lo q ven, si no salen ahí afuera.

1 comentario:

Rafael dijo...

wo0o0!! ola!! lorena cn blog! jeje sy el candelilla. no npuedo pararme a leer k me tngo k ir a stuiar ya pero weno a firmar si k me da tiempo :P
1bso!